sábado, 21 de julio de 2007

Tardes de amor...un recuerdo.

Tengo un recuerdo, uno que
me acecha desde mis mañanas
hasta las noches, uno que le
pertenecía -o yo lo creía-
al olvido.

Un recuerdo de labios suaves,
tan dulces, aquellas tardes,
todos los días a la misma hora,
esa banca, nuestra banca,
aquella calle…tan sola, pero
siempre nuestras manos juntas,
diciéndonos a silencios lo que
nuestra piel sentía, sus ojos
dos océanos enteros de miel
y su voz, tan hueca, tan grave.

Un verano lleno de soles
torneados, y un jardín con
tanto color, su cabello de
trigo, con destellos de luz
que cuando cantaban se
confundían con hilos finos
dorados.

Tantas caricias, tantas palabras,
tantos versos nacidos de la
ilusión del amor primero,
tan enamorada, tan feliz…

Un recuerdo dentro de recuerdos,
un amor lleno de caricias y abrazos.

Y mi corazón latiendo tan
rápido mientras recorríamos
el pueblo juntos, dejando en
cada esquina un beso.

Un recuerdo tan cierto,
tan doliente, tan lleno de ti y
de mi.

Un beso de despedida
lágrimas vivas…dos miradas
separadas.

Y un 15 de Octubre…murió el sol.